Espirales de pan de pimentón

Espirales de pan de pimentón

Unos panes en forma de espiral muy divertidos, ya que podemos comerlos sujetándolos de la brocheta en la que van insertados.

Es una estupenda forma de disfrutar del pan con los amigos y la familia. Podemos prepararlos para una ocasión especial o llevarlos como regalo, seguro que como poco, sorprenden.

Estos panes tienen un intenso sabor a pimentón, si os gusta, os encantarán, si los preferís picantes, podemos utilizar pimentón picante. Y si no os gusta, simplemente no lo pondremos, saldrán muy ricos también, es una de las tantas ventajas del pan casero, que podemos hacerlo a nuestro gusto.

Fuente: Purple Chocolate Home

Ingredientes: (para 8 espirales)

Para la masa:

Para pincelar:

Elaboración:

Ponemos en el bol de la amasadora el agua, la sal, el azúcar, el aceite, la harina, el pimentón y la levadura.

Amasamos hasta conseguir una masa homogénea que no se pegue a las paredes del bol.

Mmm, qué aroma más bueno tiene...

Formamos una bola y la dejamos reposar bien tapada en el mismo bol hasta que doble su volumen.

 

Preparamos la bandeja de horno donde irán los panes apoyados, han de apoyar las brochetas en sus extremos y no quedar demasiado juntos unos con otros para que no se peguen al aumentar su volumen. Quizá si tenéis una bandeja rectangular os sirva, yo utilicé un molde en un lado y cortadores de galletas en el otro.

 

Una vez la masa haya doblado su volumen, la sacamos a la encimera y la dividimos en ocho partes iguales ayudándonos de la báscula.

 

Cogemos una porción, le damos forma rectangular y la estiramos rodando con las manos desde dentro de la masa hacia afuera hasta conseguir una longitud de unos 23 centímetros.

Para no tener que medir cada vez, podemos utilizar algún utensilio de cocina que tenga esa medida y compararlo.

Una vez tenga la longitud deseada, enrollamos la masa alrededor de la brocheta, apretando un poco la masa en ambos extremos con los dedos para que se quede pegada.

 

Hacemos lo mismo con los panes restantes y los vamos colocando en el sitio que teníamos preparado.

 

Dejamos levar de nuevo hasta que doblen su volumen en un sitio alejado de corrientes como puede ser dentro del horno apagado. 

 

Una vez lo haya hecho, precalentamos el horno a 190º C.

Horneamos unos 15 ó 20 minutos.

Mientras, podemos rallar un poco de queso y mezclar el aceite con orégano o las hierbas que prefiramos.

 

Una vez horneados y todavía calientes, los pincelamos con el aceite.

 

Y los espolvoreamos con el queso rallado.

 

Dejamos enfriar en la misma bandeja donde los tenemos apoyados.

Una vez fríos... ¡A darles bocados!

  

Escrito por Sus en . Publicado en Panecillos

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