Roscón con masa madre sólida

Roscón con masa madre sólida

Después de varios años elaborando el mismo Roscón, y después de algún que otro experimento fallido con otras levadura naturales, llega éste: el sabor y esponjosidad de su masa ha gustado mucho, además el importante aporte de la masa madre hace que tenga muy buen textura, matices extra de sabores y mayor capacidad de conservación, ya que este tipo de masa se conserva muy pocos días en perfecto estado sin endurecerse.

Se puede elaborar enteramente con la levadura natural o masa madre, pero dependiendo de las prisas, podemos poner, como en este caso, algo de levadura.

Pese que está muy rico de sabor, me han quedado ganas de probar otras recetas que también funcionan muy bien, con esta levadura natural, así que ya lo contaré.

Fuente: Arturo Salvador

Ingredientes:

Para la masa

 Para la decoración:

Para el relleno (opcional):

Elaboración:

La masa madre sólida es distinta de la líquida porque se mantiene de forma diferente y es más fácil que no se acidifique en exceso y dé al pan o resto de elaboraciones ese sabor demasiado ácido, pero sí le aporta todo el extra de matices y mayor poder conservante propio de cualquier masa madre o más bien levadura natural.

La masa madre sólida que he utilizado en este roscón y estoy utilizando en algunos panes, me la dieron, no la elaboré yo, pero si queréis saber como hacer una, aquí tenéis este enlace: Cómo hacer masa madre sólida.

Sacamos las peladuras de naranja y limón ayudándonos de un pelapatatas, las ponemos en la picadora o en la thermomix junto al azúcar y trituramos bien. 

Ponemos encima del azúcar aromatizado, el zumo de naranja, el agua de azahar, los huevos y la sal, mezclamos bien.

Añadimos nuestra masa madre sólida o levadura natural. 

 

Incorporamos la harina y la levadura.

Mezclamos y amasamos en la amasadora o a mano en intervalos de cinco minutos de amasado y otros de reposo de unos diez o quince minutos. 

 

Por último, incorporamos la mantequilla a trozos y seguimos amasando. Sabremos que está bien amasada estirando la masa entre los dedos, viendo su elasticidad.

Formamos una bola y la dejamos reposar bien tapada en un lugar cálido, hasta que doble o triplique su volumen.

Una vez lo haya hecho, desgasificamos un poco y formamos de nuevo una bola, la dejamos reposar unos 10 minutos. 

Introducimos los dedos en el centro y vamos agrandando el agujero.

Cogemos la masa y vamos dándole vueltas dejando que por su propio peso vaya abriéndose cada vez más el agujero. 

Lo colocamos sobre una bandeja de horno con papel de hornear y perfeccionamos la forma.

Si no lo vamos a rellenar de ninguna crema en este momento pondremos las sorpresas (haba y rey o similar) entre la masa por abajo.

Dejamos reposar nuevamente en un lugar alejado de corrientes como puede ser el horno apagado, hasta que vuelva a doblar su volumen, el tiempo que sea necesario, puede ser de una hora a varias, depende de la cantidad de levadura que pongamos y de la temperatura de nuestra cocina.

 

Cuando haya levado, precalentamos el horno a 220° C, calor arriba y abajo.

Pincelamos con mucho cuidado con huevo batido y procedemos a colocar los adornos que hayamos elegido, en este caso naranja confitada, cerezas en almíbar y el azúcar perlado.

Horneamos unos 18 minutos o hasta que lo veamos dorado (si vemos que se tuesta demasiado, ponemos un papel de aluminio por encima).
Dejamos enfriar en una rejilla.

Si nos gusta sin rellenar, una vez frío ya lo tenemos.

Si vamos a rellenar, cuando esté completamente frío, lo partimos por la mitad con un cuchillo.

Montamos la nata o hacemos la crema que deseemos, las introducimos en una manga pastelera, rellenamos la parte de abajo, colocamos el haba y la figura del rey.

Lo tapamos con la parte de arriba.

Sólo queda disfrutarlo en familia o entre amigos y ver a quién le salen las sorpresas.

Escrito por Sus en . Publicado en Roscas

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