Cupcakes de lasagna

Cupcakes de lasagna

Una forma distinta de presentar la lasaña en pequeño tamaño.

Es bastante rápido de hacer ya que al no usar ningún tipo de pasta no hemos de cocerla ni hidratarla.

Perfecto para una cena o comida informal o cualquier ocasión en la que queramos presentar raciones individuales.

Una manera rica y divertida de comer lasaña con otra presentación y casi los mismos ingredientes, la verdad es que la masa que llevan sustituye a la perfección a la pasta, que prácticamente no se echa de menos.

Fuente: Tablespoon

Ingredientes: (para 8 cupcakes)

Para la bechamel:

Elaboración:

Podríamos hacer la masa de las empanadillas, estirarla muy fina y cortar en forma de círculo, pero agilizamos bastante la receta si la compramos ya hecha.

Forramos nuestros moldes para horno o flaneras metálicas con una oblea para empanadillas, si vamos a desmoldar el cupcake, la dejaremos con el papel separador que lleva, si no lo vamos a hacer, mejor quitarlo.

 

Preparamos nuestra salsa bolognesa:

Con thermomix:

Pelamos y cortamos a trozos grandes la cebolla y zanahoria, las ponemos en el vaso junto al tomate triturado.

Trituramos 15 segundos a velocidad 5.

Añadimos el aceite y sofreímos 7 minutos, varoma, velocidad 1.

Incorporamos la carne picada, la sal y las especias. Programamos 15 minutos, varoma, giro a la izquierda, velocidad cuchara.

Sin thermomix:

Pelamos y cortamos a trozos pequeños la zanahoria y la cebolla.

Los mezclamos con el tomate triturado o lo trituramos todo con una batidora.

Lo ponemos en una sartén con el aceite a fuego medio hasta que esté cocinado el tomate.

Incorporamos la carne picada, la sal y las especias. Cocinamos unos minutos hasta que esté hecha la carne.

 Ponemos una buena cucharada de salsa boloñesa en cada cupcake.

Preparamos la bechamel:

Con thermomix:

Ponemos todos los ingredientes en el vaso sin limpiar y programamos 8 minutos, 100º C, velocidad 4

Sin thermomix:

Ponemos en un cazo a fuego medio la mantequilla, cuando se derrita, añadimos la harina, cocinamos unos segundos y vamos añadiendo la leche poco a poco y removiendo a la vez con varillas para que no se formen grumos.

Cuando tenga la consistencia deseada, añadimos la sal y las especias.

Precalentamos el horno a 220º C.

Ponemos un poco de bechamel sobre nuestra salsa, hemos de calcular utilizar la mitad, ya que la necesitaremos de nuevo para la segunda capa.

Espolvoreamos queso rallado por encima. 

Volvemos a repetir el proceso: colocamos otra oblea para empanadilla, esta vez sin el papel, encima el resto de salsa repartida en los 8 cupackes, encima la bechamel y por último queso rallado de nuevo.

Colocamos sobre una bandeja de horno y horneamos unos 15 ó 20 minutos a 220º C hasta que el queso esté dorado.

O bien desmoldamos o no y servimos. ¡Buen provecho!

Escrito por Sus en . Publicado en Demás

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